TRATAMIENTO DE TRAMPAS DE GRASA EN RESTAURANTES Y CENTROS COMERCIALES

Es muy conocido el hecho de que uno de los subproductos de la industria alimenticia con más dificultad para el manejo y disposición final es la grasa. La grasa animal es un hidrocarbono complejo con enlaces químicos difíciles de romper, por lo que la acción microbiana tarda un poco más en degradarla en comparación con los residuos orgánicos más comunes como las aguas residuales, los desechos orgánicos o las heces.

En principio las legislaciones ambientales de la mayoría de países prohíben disponer de la grasa directamente a través de los servicios de recolección de basura y mucho menos depositarla en las tuberías de drenaje. Ante tal situación que se puede hacer con la continua acumulación de grasas?

Normalmente los negocios y las industrias capturan y acumulan la grasa en depósitos conocidos como Trampas de Grasa, en los cuales debería el material reposar el tiempo necesario para descomponerse y poder disponer del efluente de manera gradual una vez se ha alcanzado los niveles aceptables de Demanda Bioquímica de Oxígeno y de otros parámetros que determine la regulación ambiental local.

En la práctica se ha encontrado que las trampas de grasa que se construyen son demasiado pequeñas y en poco tiempo colapsan por la acumulación de grasas y es en este momento que se deben tomar medidas de emergencia, las cuales implican la remoción manual de grasa parcialmente descompuesta; acción por demás repulsiva y costosa.

Algunas veces se utilizan productos químicos para transformar químicamente la grasa, pero que causan daños por contaminación en las descargas de aguas negras. Los productos químicos tales como ácidos o álcalis no deben ser utilizados ya que contribuyen a aumentar el problema de contaminación.

Una alternativa para resolver este problema es la utilización de activadores biológicos que pueden ser enzimas o bacterias diseñadas genéticamente para desarrollar con eficiencia el trabajo de descomposición de las grasas. Dado que son procesos naturales, no producen contaminación y los efluentes producidos son de calidad aceptable para ser depositados en los colectores de aguas negras. La calidad del efluente depende del tiempo de retención de la grasa; el uso de bacterias o enzimas acelera la degradación y reduce los tiempos de retención.

Dado que los tiempos de retención pueden ser altos, aun con el uso de activadores biológicos, se hace necesaria muchas veces la extracción manual de la grasa de las pequeñas trampas de grasa existentes en las cocinas de los restaurantes y ser depositadas en una trampa colectora con suficiente capacidad para permitir el tiempo de retención suficiente para degradar completamente la grasa y producir un efluente de calidad aceptable que cumpla las normativas de la regulación ambiental existente.

Para tener el mejor resultado posible con el uso de bacterias o enzimas, se hace necesario que su uso sea permanente para permitir una efectiva colonización y una continua renovación de las cepas existentes para mantener el nivel de actividad bacteriana requerido.